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En una mañana cargada de memoria y emoción, el cielo de la ciudad de Posadas fue escenario de un homenaje tan inesperado como profundamente simbólico. A bordo de su avión histórico, el piloto y mecánico aeronáutico Julio Rivero realizó un sobrevuelo con la bandera argentina desplegada, en honor a los veteranos y caídos de la Guerra de Malvinas, dejando una imagen que quedará grabada en la retina de quienes lograron presenciarla.

La acción, que tuvo lugar en las primeras horas de este 2 de abril —alrededor de las 7:20—, consistió en dos pasadas a baja altura sobre el río Paraná, frente al monumento a Malvinas ubicado en la costanera posadeña. Allí, Rivero desplegó la bandera nacional desde su aeronave, en un gesto que, según sus propias palabras, busca ser “un pequeño grano de arena para que no olvidemos”.

Un homenaje que nace del corazón

Rivero no es excombatiente, pero su vínculo con la causa Malvinas es profundo y personal. Relató que en 1982, siendo joven y sin la edad suficiente para ser convocado, decidió igualmente presentarse como voluntario en el centro de reclutamiento de la Plaza San Martín de Posadas.

“Era lo que nos enseñaban en la escuela: defender lo nuestro”, recordó, al tiempo que lamentó que ese fervor patriótico, según su visión, hoy se encuentre más apagado.

Ese sentimiento fue el motor que lo llevó, décadas después, a realizar este homenaje aéreo. La decisión fue casi espontánea: “Se alinearon los planetas”, dijo, en referencia a las condiciones que finalmente le permitieron concretar una idea que venía postergando hacía tiempo.

Un avión con historia y mensaje

El protagonista silencioso de esta historia es también su aeronave: un avión de posguerra, fabricado entre 1946 y 1947, que Rivero mantiene en condiciones operativas con dedicación y conocimiento técnico. La aeronave está intervenida estéticamente con los colores patrios, escarapelas y la silueta de las Islas Malvinas, convirtiéndose en un símbolo volador de memoria y pertenencia.

Además de su valor histórico, el avión posee una particularidad técnica poco común: fue diseñado originalmente para ser operado por pilotos lisiados tras la Segunda Guerra Mundial, por lo que no cuenta con pedales y puede ser controlado íntegramente con las manos.

 Fuente: Primeraedicion. 

Autor: admin